domingo, 17 de octubre de 2010

Aprender de los errores

Se que es una cuestión supermanida: aprender de los errores. Pero es lo que hay. En el suplemento de El Pais Semanal de hoy domingo aparece publicado un artículo, al que podeís llegar desde el título de esta entrada, donde analiza los errores como oportunidad de éxito, y pone ejemplos muy conocidos de fracasos que acabaron en grandes triunfos comerciales y empresariales.
Según la teoría defendida por el autor del artículo, Frances Miralles, los problemas comienzan ya en la etapa educativa, dónde se considera el error cómo algo estéril, del que no es posible sacar nada. A partir de ahí se inicia un círculo viciosos: para no equivocarnos, no decidímos.
Gabriel Garcia del Oro, autor de "La empresa fabulosa" habla de las 3 R:
  • Reconocimiento: Cada fallo es una lección de humildad que nos pone en nuestro sitio. Saber que no somos infalibles es un ejercicio beneficioso. Nos enseña que debemos prestar atención y aprender para mejorar en el futuro.
  • Responsabilidad. Al reconocer nuestra equivocación estamos tomando el control de nuestros actos en lugar de echar las culpas a terceros. Por tanto, cada error asumido nos recuerda que mucho de lo bueno y lo malo que nos sucede depende de nosotros.
  • Revolución. La conciencia del error, de lo que no funciona, es el germen de la revolución. Así como Edison probaba nuevos filamentos para su bombilla cada vez que fracasaba, muchas mejoras sociales han llegado a partir del impulso colectivo para enmendar injusticias.En este sentido, además de la responsabilidad y la capacidad de autocrítica, la inteligencia emocional puede jugar un papel clave en nuestra evolución personal hacia el reconocimiento del error.

No hay comentarios: